LA PERCEPCIÓN Y LAS PERSONAS NO VIDENTES


Una mujer que había nacido ciega logró al fin someterse a una operación que le permitiría ver, una de las primeras cosas que vio, una vez terminada la intervención quirúrgica, fue su propia imagen en un espejo. He aquí sus palabras: “creía que era más guapa”.


Esta anécdota demuestra lo que tantas personas siempre han sospechado: los invidentes tienen imágenes visuales, aunque quizá nunca en su vida hayan visto nada. De gran interés para los psicólogos e investigadores del campo de la percepción y la sensación es una pregunta doble: 


¿Cómo ven el mundo las personas invidentes y de donde obtienen dicha información?


En la década de 1930 Marius Von Senden, un científico alemán, estudió las percepciones de personas que habían nacido ciegas y que más tarde recobraron la vista. Un paciente creía que la gente y los árboles se parecían pues ambos tienen un tronco central, que podemos abrazar, no ofrecen bordes salientes y del tronco nacen miembros. Se sorprendió mucho al descubrir, tras su curación que hay enormes diferencias entre gente y árboles. Más tarde Hollins (1985) informó que la capacidad de las personas no videntes para producir imágenes sobre la base de cómo “sienten” algo, depende de si la persona nació ciega, o sí perdió la vista después. Los sujetos que perdieron la vista tienen mayor capacidad para visualizar correctamente los objetos reconociéndolos con el tacto, que las personas que nunca han visto.
John Kennedy, un psicólogo de la Universidad de Toronto, ha estudiado cómo los invidentes perciben el mundo pidiéndoles que dibujen varios objetos. Cómo los perciben mayormente mediante el tacto, Kennedy quería ver si podían expresar su sentido de los objetos por medio de dibujos en línea. Le sorprendió descubrir que los ciegos pronto se daban cuenta de que algunos aspectos de la realidad han de sacrificarse al dibujarlos; por ejemplo, advertían que es imposible trazar todos los lados de un objeto. Los artistas ciegos ideaban medios de representar objetos, una taza o una mesa por ejemplo, que eran fáciles de entender por las personas que podían ver. A Kennedy le fascinó saber que los sujetos ciegos comprendían la idea de oclusión, es decir, que los objetos situaciones en frente, tapan de manera parcial o total los que están detrás.


Otros estudios diseñados por Kennedy han revelado que los individuos tienen una captación intuitiva de otros principios de la representación gráfica. Los invidentes parecen entender la perspectiva lineal que es la tendencia de las líneas paralelas a convergir en un punto en la distancia. Algunos sujetos lograban además representar el borde cercano de una superficie por medio de una línea gruesa y el borde lejano por medio de una línea delgada. Cuando tocaban dibujos táctiles, comprendían que las líneas podían representar cambios de profundidad. Y así podían distinguir entre el primer plano y el trasfondo.


Cuando las personas invidentes recobran la vista, sus impresiones sensoriales iniciales se parecen mucho a las de un recién nacido; ven trozos de brillantez y de oscuridad pero apenas si perciben los detalles de los objetos. Un hombre invidente, que recuperó la vista a los 53 años no podía discernir lo que era un torno sin antes tocarlo y manipularlo, a pesar de que durante años había trabajado con uno mientras estaba ciego. En las personas invidentes, el tacto al parecer, compensa gran parte del vacío creado por la ceguera.


Psic. Paula Cueva
Psicóloga Clínica
Fuente:Pérez, J. (Ed), 1992, Psicología un nuevo enfoque Naucalpan de Juárez, México, Prentice- Hall
Hispanoamericana, S.A.  



Escrito por: Psic. Paula Cueva

¿Cómo se siente hoy?

Dra. Claudia Vanessa Gavilanez Morales a sus órdenes.

doctor

¿En qué lo puedo ayudar?

doctor multidoctores
© 2018 | Multidoctores