Pterigión


PTERIGIÓN

Es un crecimiento anormal de la conjuntiva sobre la córnea. Ocurre más frecuentemente sobre el lado nasal, pero puede ocurrir también en el lado externo del ojo o en ambos.

Tanto el pterigión como la pinguécula son alteraciones benignas y locales de la conjuntiva.  Afecta más comúnmente a hombres que mujeres y a grupos de 20 a 40 años de edad. No es común en los niños.

El principal factor de riesgo para desarrollar un pterigion es la exposición solar y la sequedad, por esto ocurre en la zona interpalpebral. Las personas que trabajan al aire libre son las más frecuentemente afectadas. También es más frecuente en pacientes expuestos a irritantes como el polvo, serrín, etc.

. Las personas con síndrome de ojo seco también podrían ser más propensas a desarrollar carnosidades/pterigiones.

SINTOMAS: El pterigión suele ser también asintomático en fases iniciales, pero con su desarrollo suele producir molestias medida como sensación de cuerpo extraño, ojo rojo, lagrimeo e, incluso, puede llegar a impedir la visión o a inducir la aparición de astigmatismo. al crecer sobre la córnea puede modificar su curvatura.

En estos casos, el oftalmólogo suele recomendar una cirugía del pterigión

DIAGNOSTICO: Un examen oftalmológico de la superficie ocular basta para identificar un pterigión o una pinguécula. En raras ocasiones es necesario biopsiar la lesión y analizarla con un microscopio para distinguirla de otras lesiones conjuntivales potencialmente malignas.

TRATAMIENTO: El tratamiento depende del tamaño del pterigión, si está creciendo y los síntomas que causa.  

El pterigión suele requerir tratamiento lubricante si produce molestias o irritación. No existe tratamiento médico que reduzca el tamaño o haga desaparecer el pterigión. Si produce molestias constantes a pesar de un correcto tratamiento con lágrimas artificiales o por su tamaño produce anomalías visuales, puede estar indicado el tratamiento quirúrgico del pterigión.

La cirugía del pterigión se suele realizar de forma ambulatoria, con anestesia local. La técnica debe individualizarse según las características del paciente y la lesión a tratar. Su oftalmólogo le comentará la técnica de elección en su caso, así como los resultados y posibles efectos adversos asociados a la cirugía. 

a cirugía del pterigión debe ser realizada por un oftalmólogo especialista en técnicas quirúrgicas de superficie ocular. En los últimos años, se ha hecho muy común la cirugía de autoinjerto libre de conjuntiva, que consiste en que, a la vez que el cirujano retira el pterigión, coloca una pequeña porción de la propia conjuntiva del paciente en el sitio donde anteriormente retiró el tejido. Esta porción de conjuntiva se puede fijar mediante suturas absorbibles o mediante adhesivos tisulares (pegamentos biológicos). La cirugía del pterigión se suele realizar con anestesia local y sin ingreso, es un tratamiento ambulatorio.

Aún aplicando técnicas quirúrgicas, existe la posibilidad de que el pterigión reaparezca, especialmente si estaba muy evolucionado y ya invadía el área pupilar.

RIESGOS Y COMPLICACIONES DE LA CIRUGÍA: Aunque en general no se considere un problema oftalmológico grave, el pterigión podría causar complicaciones si aumenta de tamaño y no se lo trata. Algunas de las complicaciones más comunes relacionadas con el pterigiónes no tratados son el enrojecimiento del ojo, la irritación crónica y la visión doble. La ceguera es una de la complicaciones más graves cuando la córnea está muy afectada por un pterigión más grande. A veces, pueden surgir complicaciones posoperativas y esta es una de las razones por las que la cirugía de escisión de la protuberancia no siempre se practica inmediatamente después del diagnóstico. Entre las complicaciones que podrían surgir después de la cirugía se encuentran infecciones, visión doble, marca de cicatriz en la córnea o afinamiento de la córnea y la esclerótica. En casos graves, los síntomas y la debilidad asociados con el pterigión podrían compensar los riesgos potenciales de la cirugía.


PREVENCIÓN: Una de las principales medidas de prevención del pterigión es reducir la exposición a la luz ultravioleta (UV). Se deben usar diariamente gafas de sol aprobadas por un oftalmólogo para prevenir el pterigión. El lente protector recomendado debe bloquear el 100% de la luz ultravioleta tanto UVA como UVB.

RECURRENCIAS: Desafortunadamente, los pterigiones a menudo regresan después de su extracción quirúrgica, posiblemente debido al estrés de oxidación y/o la exposición continua a los rayos ultravioletas.

Algunos estudios demuestran índices de recurrencia de hasta un 40 %, mientras otros informan índices muy bajos, hasta de 5 %. Incluso, algunas investigaciones muestran índices de recurrencia más altos en quienes se han extraído pterigiones durante los meses de verano, probablemente por el aumento de la exposición al sol.

Para evitar el regreso de un pterigión después de haber sido extirpado quirúrgicamente, posiblemente el cirujano oftalmólogo suture o pegue con adhesivo un trozo de tejido ocular superficial sobre el área afectada. Este método, llamado autoinjerto conjuntivo autólogo, ha demostrado reducir de forma segura y eficaz el riesgo de recurrencia del pterigión.

Una vez extirpado el pterigión, el médico posiblemente indique gotas oftálmicas esteroides por varias semanas para disminuir la hinchazón y prevenir una nueva formación.


MD. ALEXANDRA VICENTE


Escrito por: Dra Alexandra Vicente Rodríguez

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